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martes, 27 de abril de 2010
viernes, 23 de abril de 2010
Como un árbol de Jacaranda
Aquí estoy de nuevo, esta vez con un escrito que se me ocurrió en mi camino de regreso a casa cuando iba a la parada del camión y las flores de los árboles caían alrededor.
Todos somos como un árbol de jacaranda
con ramas altas como metas,
con ramas bajas como fracasos,
y en cada una de esas ramas...
hay sueños, ilusiones y deseos como flores.
Hay una época en la que sus ramas,
están llenas de esas pequeñas flores moradas
que si miras al árbol te soprenderá con su belleza.
La belleza de la persona llena de vida y esperanzas.
Sin embargo hay otras en que una a una,
las flores vuelan en dirección al piso.
Las ramas se van quedando vacías,
como un corazón pierde las ilusiones.
De esas flores, algunas son pisadas, maltratadas.
Otras se van con el viento y son olvidadas.
Así las personas olvidan los sueños que querían seguir,
olvidan sus metas...
Al final los árboles ya no tienen hojas que enseñar,
pero no por eso ya no son bellos.
Las personas pueden perder sus metas, sus sueños y sus ilusiones,
sentirse solos, olvidados, confusos o perdidos ...
pero no por eso, deben abandonar la vida.
Por que al final, al llegar otra temporada
nuevas flores aparecen en las ramas del árbol,
Nuevas metas son planteadas, nuevos sueños son soñados.
Y aunque este ciclo se repita, las flores se caigan,
las esperanzas se rompan,
nacerán otras una y otra vez, y en algún momento,
alguna, una de mil intentos deberá perdurar.
Con un intento de pensamiento intenté explicarme, pero no estoy segura de que esté claro así que lo explicaré jaja. Bueno, en lo que intenté escribir, dice que las ramas altas de un árbol son las metas que nosotros nos proponemos y las ramas bajas los fracasos que hemos tenido en la vida. Las flores en cada una de las ramas son nuestros sueños, metas, ilusiones y deseos que tenemos, que pensamos y que queremos lograr. Con el tiempo esas pequeñas florecitas se van cayendo de los árboles, una tras otra y llegan al piso de donde no son recogidas, se las lleva el viento, la gente las pisa... así sucede con nosotros, un día podemos despertarnos y dejar a un lado nuestras metas, ideales, dejamos de creer; o sucede algo que nos rompe la ilusión, hay personas que pueden destruir nuestros sueños ya sea con acciones o con palabras que nos hieren. Pero por cada flor tirada, por cada sueño roto, por cada ilusión olvidada, por cada meta abandonada... viene otra con el tiempo, si no es que muchas más. El árbol de jacaranda regresa a su frondoso color morado, nuestra vida regresa a su estado de esperanza. Y aunque caigamos una y otra vez, nos hemos de levantar y florecer como los árboles hacen al recuperar sus flores. Ana
sábado, 3 de abril de 2010
Si las paredes hablaran
Si las paredes hablaran
contarían historias,
desde cosas gratas a cosas horribles.
Las paredes de las calles contarían
cuántas personas han pasado a su lado;
cuántos niños, cuántos adultos.
Cuántas risas han escuchado cerca de los parques,
cuántos gritos no han escuchado.
Te darían nota de lo que ha ocurrido
a través del tiempo,
año tras año, suceso tras suceso.
No habría suposiciones acerca de la historia.
Tendríamos a los testigos que estuvieron ahí,
siglos antes de que viniéramos nosotros.
También te relatarían,
cuánta violencia hay en este mundo,
cuántos robos y cuántas cosas perdidas.
De dónde provienen los gritos, los balazos
y en dónde están las muertes.
Por otro lado, te dirían dónde hay gente feliz,
gente que disfruta de la vida.
-¡Mira! Aquí hay una familia feliz!-
diría una pared, mientras que otra respondería:
-Bien, aquí existía una-
Cuántos divorcios hay ahora,
cuántos bebés nacen, cuántos se pierden,
a cuántos más se les roba la vida.
Las paredes de las casas, en su interior
te narrarían la vida de una familia.
Cada cumpleaños, un bonito pastel
adornado de velas y deseos.
Cada aniversario, lleno de recuerdos del pasado,
amor y muchos abrazos.
Cada Navidad, iluminadas por los focos del árbol,
cerca de ellas los regalos
que los niños ansiosos por abrir
no les quitan los ojos de encima.
Cada fin de año, estar cerca de la mesa
y escuchar cada conversación que se tiene en la familia.
Cada palabra, cada risa entre cada comida.
En fin, todas los días festivos,
los comunes y corrientes.
Las paredes de mi cuarto contarían
cuántas cosas han cambiado,
cuánto he crecido, cuánto he madurado;
si es que realmente he hecho lo último.
Todos los sueños por habidos y por haber.
Las pesadillas que me han atormentado,
para despertar llorando.
Las pesadillas que me faltan por enfrentar,
los peores miedos que tengo y que no he podido dejar.
Los errores que me atacan y no me dejan en paz.
Los sueños que no he podido lograr,
las ilusiones que no he dejado atrás.
Las canciones que he cantado en mi pequeño mundo,
las historias que he escrito, las películas que he visto.
Las lágrimas derramadas, las palabras "lo siento" repetidas
tantas veces que han de haber perdido la cuenta.
Los sueños rotos que algún día habrán de renacer.
Las ilusiones falsas que otro día de éstos,
habrán de regresar.
Y así puedo seguir contando,
lo que las paredes te dirían;
si es que ellas pudiesen hablar.
Tan afortunados y a la vez desdichados somos,
que si esta fantasía fuese realidad,
no estaríamos locos, ni habremos perdido la cabeza,
(que para esto es lo mismo)
es más, tendríamos algo que nos diría nuestros errores,
nos abriría los ojos a lo que hay alrededor,
a lo que sucede y siempre sucederá;
ya que somos incapaces de conocer, ni comprender
que es lo que ocurre, ni lo mal que está ahora.
Todo ha cambiado, siempre cambiará,
y para el rumbo que vamos todo cambiará de la misma forma.
Un ciclo sin fin que nos llevará al vacío.
El vacío que tal vez tengamos ahora,
y no nos hemos dado cuenta.
"Dejar de pensar... nunca dejaré de pensar.
Es una cosa que no se puede cambiar,
para bien o para mal."
contarían historias,
desde cosas gratas a cosas horribles.
Las paredes de las calles contarían
cuántas personas han pasado a su lado;
cuántos niños, cuántos adultos.
Cuántas risas han escuchado cerca de los parques,
cuántos gritos no han escuchado.
Te darían nota de lo que ha ocurrido
a través del tiempo,
año tras año, suceso tras suceso.
No habría suposiciones acerca de la historia.
Tendríamos a los testigos que estuvieron ahí,
siglos antes de que viniéramos nosotros.
También te relatarían,
cuánta violencia hay en este mundo,
cuántos robos y cuántas cosas perdidas.
De dónde provienen los gritos, los balazos
y en dónde están las muertes.
Por otro lado, te dirían dónde hay gente feliz,
gente que disfruta de la vida.
-¡Mira! Aquí hay una familia feliz!-
diría una pared, mientras que otra respondería:
-Bien, aquí existía una-
Cuántos divorcios hay ahora,
cuántos bebés nacen, cuántos se pierden,
a cuántos más se les roba la vida.
Las paredes de las casas, en su interior
te narrarían la vida de una familia.
Cada cumpleaños, un bonito pastel
adornado de velas y deseos.
Cada aniversario, lleno de recuerdos del pasado,
amor y muchos abrazos.
Cada Navidad, iluminadas por los focos del árbol,
cerca de ellas los regalos
que los niños ansiosos por abrir
no les quitan los ojos de encima.
Cada fin de año, estar cerca de la mesa
y escuchar cada conversación que se tiene en la familia.
Cada palabra, cada risa entre cada comida.
En fin, todas los días festivos,
los comunes y corrientes.
Las paredes de mi cuarto contarían
cuántas cosas han cambiado,
cuánto he crecido, cuánto he madurado;
si es que realmente he hecho lo último.
Todos los sueños por habidos y por haber.
Las pesadillas que me han atormentado,
para despertar llorando.
Las pesadillas que me faltan por enfrentar,
los peores miedos que tengo y que no he podido dejar.
Los errores que me atacan y no me dejan en paz.
Los sueños que no he podido lograr,
las ilusiones que no he dejado atrás.
Las canciones que he cantado en mi pequeño mundo,
las historias que he escrito, las películas que he visto.
Las lágrimas derramadas, las palabras "lo siento" repetidas
tantas veces que han de haber perdido la cuenta.
Los sueños rotos que algún día habrán de renacer.
Las ilusiones falsas que otro día de éstos,
habrán de regresar.
Y así puedo seguir contando,
lo que las paredes te dirían;
si es que ellas pudiesen hablar.
Tan afortunados y a la vez desdichados somos,
que si esta fantasía fuese realidad,
no estaríamos locos, ni habremos perdido la cabeza,
(que para esto es lo mismo)
es más, tendríamos algo que nos diría nuestros errores,
nos abriría los ojos a lo que hay alrededor,
a lo que sucede y siempre sucederá;
ya que somos incapaces de conocer, ni comprender
que es lo que ocurre, ni lo mal que está ahora.
Todo ha cambiado, siempre cambiará,
y para el rumbo que vamos todo cambiará de la misma forma.
Un ciclo sin fin que nos llevará al vacío.
El vacío que tal vez tengamos ahora,
y no nos hemos dado cuenta.
"Dejar de pensar... nunca dejaré de pensar.
Es una cosa que no se puede cambiar,
para bien o para mal."
lunes, 25 de enero de 2010
Momento de inspiración
Poema escrito hace tiempo en clase de taller de composición literaria XD
¡Hay momentos en los que te odio tanto! Pero me doy cuenta de que el odio existe porque te amo...
Te amo porque hay instantes en los que deseo no haberte conocido y a los pocos segundos me arrepiento...
Me arrepiento porque hay segundos en los que sufro por hablarte, sigo mis instintos y a veces termino sufriendo de nuevo...
De nuevo...hay lugares que me traen recuerdos tuyos, por eso siempre me encontrarás en ellos...
Recuerdo que hay noches en las que entras a mis sueños y me es difícil despertar...
Despertar es lo que quiero cuando hay momentos en los que entras a mis pensamientos, me impides concentrarme y en mi mente sólo estás tú...
En mi mente, hay fotografías tuyas que me impiden olvidarte, aún cuando no las tuviera podría recordarte...
Recordarte que hay un corazón que no me deja rendirme, una mente que no deja de pensarte y unos ojos que lloran al pensar que nunca me querrás...
Y pensar...que hay felicidad y tristeza acumulada en mi corazón ¿Será lo primero por lo que no te puedo olvidar?
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Post re-editada: Hola jaja, bueno vengo a dejar una canciòn, que ya habìa puesto antes de hecho, pero me surgió el deseo de volverla a poner...
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